Escrito por Rosario Rodríguez León Miércoles 01 de Septiembre de 2010 10:15
La Biblioteca del Centro de Investigación en Energía (CIE) una de las seis entidades que integran el Campus Morelos, adscritas al Subsistema de la Investigación Científica de la UNAM, tiene su origen en el antecesor del CIE, el Laboratorio de Energía Solar, y debido a que en sus inicios la biblioteca no contaba con la infraestructura requerida recibió el apoyo de la biblioteca del Instituto de Investigaciones en Materiales. Todavía no se cuenta con un edificio apropiado; no obstante, se han hecho remodelaciones para albergar un acervo de aproximadamente 11 mil volúmenes de libros, 75 títulos de publicaciones periódicas, 600 tesis y una colección de audiovisuales del área científica. Cabe señalar que a pesar de que se cuenta con el sistema ALEPH se utilizan otros sistemas de automatización para tener un mejor control de los documentos no registrados, señaló para Ex Libris el responsable de la biblioteca, licenciado Fernando García Pérez.
García Pérez añadió que entre los servicios que presta la biblioteca destaca el envío de documentos, porque se realiza mediante convenios con entidades relacionadas con las áreas físico-matemáticas, químico-biológicas, económicas y las ingenierías. De igual forma se determinan perfiles de interés y se establecen parámetros para el mejor desarrollo de la colección porque se tienen dos objetivos específicos: el primero consiste en consolidar una colección que sirva de apoyo a las actividades académicas y de investigación del CIE, y el otro tiene como meta proveer información oportuna a los usuarios, aprovechando al máximo la infraestructura que brinda el Sistema Bibliotecario de la UNAM.
Debido a que los usuarios por lo general ya no solicitan documentos en papel, se digitalizan los artículos que no se encuentran en formato electrónico y se les proporcionan aquellos que se obtienen a través de las revistas electrónicas. Esto permite que los propios usuarios vayan formando sus colecciones.
Otra importante actividad se centra en el análisis de citas, y aunque en su gran mayoría los investigadores buscan las citas para sus trabajos, en algunas ocasiones se les orienta para que obtengan un mejor resultado.
Entre los servicios más cotidianos está la orientación a los usuarios que comienza con una plática dirigida a los alumnos de nuevo ingreso para que conozcan las políticas, servicios y recursos bibliográficos que ofrece la biblioteca. También se cuenta con una pequeña sala para ocho personas en la que se pueden ver la colección de audiovisuales, y se pretende que en el futuro se tenga conexión a la colección de TVUNAM.
En cuanto a su trayectoria laboral, Fernando García dijo que se ha desempeñado en el Centro de Información de la Comisión de Operaciones y Fomento de Actividades Académicas del IPN, en la biblioteca del Instituto Nacional de Investigaciones Agrícolas, en el Centro Internacional de Mejoramiento del Maíz y Trigo y desde noviembre de 2006 se integró al CIE. Puntualizó que como bibliotecario y especialista de servicios de información e Internet, considera que el mundo de la información es dinámico y el papel de la biblioteca tiene que ir en el mismo sentido como intermediario entre la información y el usuario, utilizando las nuevas tecnologías como un factor conductor.
Finalmente, señaló que en la biblioteca del CIE se está trabajando en tres bases de datos de uso interno. La primera contiene aproximadamente dos mil registros de las Memorias de la Semana Nacional de Energía Solar desde 1980 a la fecha, que incluye los textos completos de las ponencias de los últimos cuatro años. La segunda base consta de mil registros se los textos completos de los artículos solicitados por los investigadores que no se han localizado en la colección de la biblioteca, y la tercera base incluye la producción científica de los investigadores del centro y se le ha denominado memoria científica del CIE, esta última está en su etapa inicial porque se está en el proceso de reunión de los documentos.