Escrito por Rosario Rodríguez León
Cuando surgen las innovaciones tecnológicas, algunos se aventuran a predecir el comportamiento de la sociedad frente a determinado producto, pero lo cierto es que se puede caer en la especulación, tal es el caso del libro electrónico porque desde sus orígenes, que se remonta hacia el año 1971 y hasta su pleno auge tuvieron que pasar aproximadamente 20 años. De esa fecha a la actualidad han pasado otros nueve. Y hoy en día su crecimiento es exponencial, de ahí el interés de la Dirección General de Bibliotecas de haber tratado a fondo el tema en la VIII Conferencia Internacional sobre Bibliotecas Universitarias.
Anteriormente en el año 2003, en la sesión de apertura de la segunda versión de la Conferencia Internacional sobre Bibliotecas Universitarias se tocó el tema del libro electrónico, con la finalidad de discutir el impacto de la publicación electrónica en los productos y servicios de información. En esta octava versión se abordó de llenó el tema durante tres días, del 20 al 22 de octubre de 2010, bajo el título “El libro electrónico en el ámbito bibliotecario: estado actual y perspectiva, con el propósito de intercambiar y discutir experiencias, bajo la óptica de conferencistas provenientes de Brasil, Canadá España, Estados Unidos, Holanda y México.
Al respecto, se dijo que una de las preocupaciones de las editoriales es que la mayoría de los libros electrónicos que existen en el mercado están escritos en inglés y una cantidad muy pequeña en español, lo cual resulta un problema para penetrar los mercados regionales de habla hispana. Esta barrera idiomática impide que se den a conocer importantes libros de las diversas áreas del conocimiento.
También, preocupa que en la medida que el mercado de consumo demande una mayor número de libros electrónicos, se hará necesario poner mayor atención en los nuevos modelos de aprendizaje, como es el caso de la enseñanza interactiva, porque el sector educativo ofrece un mayor número de cursos en línea, que dan soluciones novedosas como es la grabación de las clases que posteriormente son subidas a la red para que la comunidad estudiantil disponga de ellas.
De este modo los alumnos pueden consultar sus clases en el momento que ellos decidan, y a la par consultar los libros electrónicos que le sean requeridos en sus clases. Por su parte, las empresas que ofrecen este tipo de material a las instituciones educativas están obligadas a garantizar su total efectividad y acceso en el momento que se consulten las obras, y no suceda como en el caso de las bibliotecas físicas, que en sus ficheros están relacionados cierta cantidad de títulos pero físicamente no los tienen.
Se debe pensar cómo será el uso del libro electrónico en un futuro próximo y si se afectará el proceso de construcción de las bibliotecas, la forma de interactuar con los usuarios, los costos de adquisición, el mantenimiento tecnológico, la capacitación del personal bibliotecario y si las bibliotecas tendrán la capacidad económica de atender las demandas constantes de los usuarios. Es indispensable considerar los factores señalados para llevar a buen puerto la implementación del libro electrónico.
Asimismo, hay que procurar que a la hora de integrar una base de datos, ésta contenga desde los títulos básicos que se utilizan en las diversas preparatorias y facultades hasta las investigaciones más recientes que se producen, tanto en países desarrollados como en vías de desarrollo, con la garantía de que en la integración del contenido intervenga un equipo multidisciplinario para evitar sesgos en los criterios de selección.
Por otro lado, se indicó que en la transición del libro analógico al digital, algunos problemas que se presentan para su acceso no radican solamente en el tipo de formato elegido para la digitalización, más bien tienen que ver con el Sistema de Gestión de Derechos, mejor conocido como DRM por sus siglas en inglés, que en realidad es un mecanismo que no permite hacer copias del material, y que fue creado por quienes publican contenido digital para que el propietario de la obra pueda mantener el control sobre ella.
En lo que se refiere a las diversas versiones de lectores de ebooks anteriores a Kindle, de Amazon, los usuarios refieren que es difícil leer en pantallas retroiluminadas, que a diferencia de Kindle se leen con iluminación ambiental. En esta marca, gracias a su tinta electrónica y su textura visual muy parecida a la del papel, entre otras características, se permite leer el libro completo desde dicho dispositivo electrónico. Estas innovaciones dan como resultado el éxito comercial de Amazon, porque algunas estadísticas revelan que mientras Apple solamente vende un libro Amazon vende más de 60 libros.
En lo que corresponde al tema de derecho de autor, se dijo que este aspecto guarda una estrecha relación con el tema de los derechos humanos porque su finalidad es dar protección a las obras de los autores, así como estimular la creación, en beneficio de la sociedad. Y, a su vez, se vincula con el enfoque humanista que pretende que las personas tengan un nivel digno de vida.
Un plano adicional de este tema se refiere al aspecto legal que protege al derecho de reproducción, distribución y transformación de las obras, el cual no se puede realizar sin la autorización del autor, o en su caso de la editorial a la cual le cedieron los derechos de reproducción total o parcial de la obra. Del mismo modo, se debe tener la autorización de los autores cuando se produce material derivado de algún libro, por ejemplo una película o video y no se debe alterar el contenido a menos que el autor lo autorice, por así convenir a sus intereses.
Otro principio relevante tiene que ver con la protección automática de la obra; es decir, que aunque no se haya registrado, está protegida bajo los principios básicos del Convenio de Berna para la Protección de obras Literarias y Artísticas, y si bien hay países que no se rigen por este convenio en su mayoría se apegan a él.
En algunos casos hay protección limitada, por ejemplo las bibliotecas y los archivos, en donde la reproducción se hace necesaria porque existe el peligro de extinción de la obra, o para fines de conservación. Otros más tienen que ver con el término de la protección de las obras pues en algunos países es de 50 años, y en otros de ochenta o cien, pero al término de éstos pasa a ser de dominio público. Por lo que se refiere a Internet, surge el cuestionamiento de aplicar o no el derecho de autor y se ha determinado que debe haber reglas, sobre todo por los contenidos de pornografía infantil, fraudes bancarios, piratería y otros aspectos que pueden afectar a la industria.
Por último, se habló sobre la resistencia que ejercen algunos grupos sociales para la adopción y utilización del libro electrónico, como es el caso de personas con edad avanzada, que argumentan cierta nostalgia por la época en que no existía nada más que lo impreso. Otros más argumentan que es difícil utilizar los lectores de los libros electrónicos o el software para poder leerlos en las computadoras o los teléfonos celulares. No obstante esta resistencia, cada vez se adquieren más libros electrónicos y con el tiempo tendremos que irnos adaptando a su utilización.
Fotos: Julio Zetter Leal